La selección gallega de fútbol empató (1-1) ante Camerún, en
un partido amistoso que se disputó en Balaído, que se vistió de gala y presentó
una gran entrada, con más de 20.000 personas. No obstante, el partido no
empezaba y mucha gente se fue marchando. La polémica estaba servida, pues el
equipo africano se amotinó por un problema con las primas a percibir y el
choque estuvo a punto de ser suspendido, ya que no se llegaba a ningún acuerdo.
Finalmente, y con casi dos horas de retraso, se pudo
celebrar la fiesta del fútbol, tal como señalaba el lema de la convocatoria
oficial. Un retraso absolutamente deplorable que condicionó totalmente el
encuentro y que deslució un gran ambiente de fiesta.
Julio Álvarez y Song, en ambos casos de penalti, anotaron
los goles.
Por otro lado, la selección gallega femenina perdió por 1-6
ante Cataluña. En las categorías inferiores, el equipo femenino sub 16 se
impuso por 6-0, la sub-18 por 6-1, el equipo masculino sub 16 venció por 1-0 y
el sub 18 por 2-0. En todos los casos se enfrentaron al Braga portugués.